viernes, 4 de septiembre de 2015

Bosques nativos, claves para mitigar el cambio climático

Cada hectárea retiene tanto CO2 como el que generan 24 argentinos en un año. En el país hay 49 millones de hectáreas. Advierten sobre los peligros del desmonte.

Por Lucas Viano

Cada hectárea de bosque nativo argentino atesora 189,5 toneladas de dióxido de carbono, el principal gas responsable del cambio climático que vive el planeta. Es el equivalente a la contaminación anual que generan casi 24 argentinos.

Evitar el desmonte también es una forma de impedir que la temperatura global siga aumentando y evitar graves consecuencias como el aumento del nivel de mar y una mayor frecuencia de eventos extremos como sequías e inundaciones.

Argentina posee un reservorio invaluable de dióxido de carbono (CO2) en sus bosques chaqueño y patagónico, selva misionera y yungas. Estos ecosistemas resguardan 9.300 millones de toneladas de CO2.

Equivale a lo que emitirían los autos, camiones, aviones, usinas, industrias, ganado y cultivos argentinos en 18 años.

El cálculo fue realizado por la Secretaría de Ambiente de la Nación, en el marco de la Tercera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático que el país debe presentar ante Naciones Unidas.

El objetivo final es anunciar un plan voluntario de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de cara a la próxima reunión sobre este tema, que se llevará a cabo en París a fin de año.

El país tiene 49 millones de hectáreas de bosques nativos protegidas por leyes provinciales e incluidas en tres categorías, según su grado de conservación. Sin embargo, la tasa de desmonte es de 0,5 por ciento anual.

En 2012, el 21 por ciento de las emisiones de GEI nacionales fueron causadas por el desmonte. Entre 2013 y 2014, el país perdió 188 mil hectáreas, de las cuales 73 mil fueron en zonas prohibidas.

Manuel Jaramillo, especialista en bosques nativos de la Fundación Vida Silvestre Argentina señala que a nivel global el 20 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la deforestación. “La cifra se duplica si se analiza sólo a países en vías de desarrollo. Esto pone de relevancia la importancia de reducir la deforestación y la degradación de los bosques nativos”, comenta. En este sentido, señala que la aplicación de la ley nacional de bosques nativos y las normas provinciales han tenido sus buenas y malas.

Como aspectos negativos menciona que aún no se creó el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos y que las partidas para esta área en ningún momento han superado el 10 por ciento del monto que estipula la ley; esto es, el dos por ciento de las retenciones a las exportaciones del sector rural.

Sin embargo, asegura que la norma ha servido para fortalecer la capacidad técnica de las oficinas nacional y provinciales encargadas de monitorear estos ecosistemas. “El mayor inconveniente está relacionado con la recategorización de áreas con alta conservación a otras de menor protección y el uso discrecional de los fondos de la ley para compensar a algunos propietarios de predios con bosque por sobre otros”, apunta.

Y detalla: “Mientras que entre 2006 y 2007, previo a la sanción de la ley de bosques, se desmontaron 720 mil hectáreas, en el período 2013-2014 la deforestación fue 188 mil hectáreas, lo cual constituye un avance”.

Riesgos
Según el estudio de la Secretaría de Ambiente, una de cada 10 hectáreas de bosque nativo (4,7 millones) está en riesgo de desaparecer por estar en sitios aptos para la agricultura. Es decir, que tienen suelos relativamente fértiles y un promedio anual de lluvias mayor a 700 milímetros. A esto que sumarle las hectáreas de bosques que se podrían desmontar con fines ganaderos.

El desafío político es definir qué es más importante para el país: proteger sus bosques o desmontar para aumentar la superficie de tierras económicamente activas.

De hecho, el estudio calculó que el costo de cada tonelada de CO2 que se conserva en los bosques argentinos hasta 2030 es de 1,2 a 2,1 dólares. Parece un monto bajo pero, en el total, son entre 19 mil millones y 32 mil millones de dólares se suman el “gasto presupuestario” para implementar la ley de bosques y los costos de oportunidad por no poder cultivar esas tierras.

Sin embargo, la protección de los bosques no sólo reduce las emisiones de gases de efecto invernadero. También genera otros beneficios como conservación de la biodiversidad, la protección de suelos, la correcta gestión de aguas y las lluvias y ayuda a reducir de la contaminación del aire.

Por región

Selva misionera. Sufre una alta degradación por extracción de madera de forma no sustentable. Las actividades agrícola y ganadera también amenazan este ecosistema.

Bosques patagónicos. Su mayor amenaza son los incendios, muchas veces intencionales.

Bosque chaqueño. La agricultura y la ganadería amenazan este ecosistema.


Yungas. Este hábitat de alta biodiversidad ubicado en Salta, Jujuy y Tucumán también está en riesgo por el avance de actividades productivas.

sábado, 15 de agosto de 2015

La confusión del veganismo

Un análisis sobre el consumo de carne y la compasión por los animales de uno de los ambientalistas argentinos más reconocidos. 
Un aporte del grupo "ECO" El Paraíso para un debate actual y profundo.

Por Claudio Bertonatti*). Uno de los grandes problemas ambientales es que las verdades se mueven reptando lentamente por la selva mientras que las mentiras vuelan rápido por cielo despejado. Otro de los problemas es que desde las buenas intenciones se pueden tomar malas decisiones. 

Por eso dedico este artículo a quienes dejaron de alimentarse con carne por compasión o solidaridad con los animales. No lo dirijo, entonces, a quienes evitan su consumo por motivos nutricionales, filosóficos o religiosos. Tampoco resultará apto para fanáticos, fundamentalistas o para quienes no dudan de sus creencias u opiniones. No pretendo herir a nadie. 

Hay personas que suponen que al evitar el consumo de carne no matan animales. Tengo una pésima noticia para ellas: no es cierto. El más despojado plato de arroz o un simple pedazo de pan también implica un impacto mortal para muchos animales. Que no lo veamos ni sepamos es otro tema. Pero la muerte está presente de un modo inevitable. No existe el desarrollo humano con impacto ambiental cero: para que nosotros podamos vivir muchas formas de vida deben morir. Esta afirmación es chocante pero es una de las verdades más obvias de la ecología, que es la ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con su ambiente. 

Vegetariano u omnívoro

Aclaro que fui vegetariano. En mi adolescencia creía que era una forma de evitar el sufrimiento y la muerte de los animales. Después de un par de años volví a ser omnívoro. Les explicaré los motivos, advirtiendo que no pretendo convertir a nadie a ninguna filosofía o estilo de vida. Solo busco arrimar información, impresiones y experiencias para ayudar a quienes quieran revisar sus decisiones alimenticias con implicancias ambientales. 

¿Qué me hizo cambiar de opinión y de conducta? La constatación de la realidad ambiental en el terreno y, fundamentalmente, la comparación de los campos donde se producen nuestros alimentos. Por eso, les propongo repetir el ejercicio. Visiten un campo ganadero y otro agrícola en una misma región y anoten la diversidad de formas de vida que ven en cada uno de ellos. Este ejercicio se puede hacer registrando solo la presencia de aves, anfibios, reptiles, peces, mamíferos, mariposas, hongos o plantas, o de todos estos grupos.

El resultado será inequívoco: un cultivo (soja, trigo, maíz o arroz, para mencionar los más extendidos) no conviven con mucho más que sí mismos. Incluso, sucede esto con la huerta más orgánica del mundo. Las especies animales no solo no son bienvenidas sino que en los cultivos no orgánicos (la mayoría) son combatidas con biocidas o agrotóxicos (venenos), cuando no, tiros u otras formas de lucha para evitar la presencia de predadores que ocasionan daños y pérdidas económicas.

Una de las impresiones más contundentes fue el contraste entre la abundante vida silvestre de los esteros y arroyos del nordeste argentino con las arroceras vecinas. En estas últimas no había lugar para carpinchos, ciervos de los pantanos, lobitos de río, boas curiyú, garzas, gallaretas ni patos. Para cultivar arroz se drenan esos esteros, arroyos y riachos para que les deriven su agua y muchas veces, terminan secos o muertos, sin vida. Como se empobrecen o destruyen esos ambientes naturales muchos animales silvestres desamparados buscan refugio o comida en los cultivos que los han reemplazado. Y ahí se desata un segundo golpe. Para evitar que las aves o mamíferos coman los granos o brotes se esparcen semillas envenenadas o se traen tours de cazadores salvajes a desterrarlos a tiros de plomo (también contaminante). Nadie que sepa esto puede decir que por no comer carne y alimentarse con arroz, por ejemplo, no se matan animales.

Claro, la muerte es distinta porque ocurre más lejos, de un modo difícil de ver y variada en su forma (alterando el ambiente, envenenando o disparando balas). Una característica fundamental es que no se matan puntualmente los animales domésticos a consumir (para los que hay una sensibilidad más desarrollada), sino una enorme cantidad de animales de una gran diversidad de especies silvestres: desde invertebrados hasta peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Estos impactos se tornan “invisibles” a la distancia de una gran ciudad y en consecuencia son poco emotivos. Y lo que no emociona no es evocado. 

Por desconocimiento, entonces, se tiene mucha más sensibilidad por los animales domésticos que por los silvestres (como si estos últimos tuvieran menos derechos), cuando el nivel de preocupación debería ser inverso. A diferencia de lo que ocurre con las variedades domésticas, las especies silvestres que se extinguen no tienen reposición. Este disparate tiene un correlato coherente, aunque irracional. Entre muchos vegetarianos y veganos hay dolor o lamento constante por la muerte de animales domésticos (que vale la pena aclarar, están fuera de peligro de extinción porque se crían a gran escala) y un silencio sepulcral ante la muerte de la multitud de individuos de especies diferentes de la fauna salvaje. O lo que es peor, ante la desaparición del ambiente en el que conviven miles de formas de vida, muchas veces, de especies amenazadas. 

Ganadería y agricultura

Por otro lado, con respecto a la ganadería, cuando se practica de un modo extensivo (o sea, a campo) se pueden ver garzas, ranas, culebras, peces, zorrinos, zorros, gatos monteses, hurones, perdices, hongos y muchas otras formas de vida entre los vacunos, los lanares o los caballares. Y si fuera realizada sobre pastizales nativos, es posible la convivencia hasta con especies amenazadas como los venados de las pampas y el yetapá de collar.

Pero la ganadería viene cediendo terreno a la agricultura. Y, de hecho, la expansión de la frontera agrícola (junto con la urbana) viene siendo desde hace décadas la principal amenaza para la naturaleza argentina, dado que va arrasando con nuestros bosques, selvas, montes, sabanas, esteros y pastizales para reemplazarlos por campos de cultivo. Si la humanidad se hiciera vegana para la naturaleza sería una tragedia.

Está claro que -de una u otra forma- la humanidad debe alimentarse y eso genera ineludiblemente un disturbio en la naturaleza, ya sea para reemplazarla o para intervenirla. Y cuando nuestra población crece como lo hace desde hace siglos, de un modo irresponsable o desentendido de la capacidad de carga del planeta, la agricultura se transforma en el mecanismo más fácil para proveer alimentos a gran escala y, en consecuencia, a gran impacto ambiental.

Desde luego existen formas más amigables de cultivar, pero no se practican a gran escala y menos en el contexto de crecimiento poblacional mundial. 

También existen formas menos cruentas de matar a los animales, pero cuando uno es sensible, hasta la eutanasia programada duele. Lo cierto es que existen técnicas para aplicar una “muerte humanitaria”, que es inmediata, evitando maltrato, crueldad y agonía. Si se aplicara en los mataderos o “criaderos” se evitaría el maltrato y agonía que caracteriza a muchos de ellos. Ojalá tuvieran esta oportunidad los miles de animales silvestres que mueren cotidianamente envenenados por el uso de agroquímicos, mal heridos o baleados por los cazadores asociados con la defensa de los cultivos o los que quedan hambrientos y sin refugio porque su ambiente fue arado.

Para evitar que se maten animales la única solución es dejar de comer. Ya hemos visto que cualquier dieta capaz de sostenernos acarrea más muertes de las que imaginamos. Uno de los grandes temas a resolver a escala mundial es cómo transformar la actual producción industrial de alimentos en un modelo compatible con la conservación de los espacios silvestres. No solo practicando agricultura y ganadería sostenibles y sustentables, sino también siendo más humanitarias con las demás formas de vida.

Este caso ejemplifica lo difícil que es catalogar de “blanco” o “negro” un tema ambiental. La realidad tiene abundantes tonos de “grises” y es más compleja a medida que nos interiorizamos en ella. Al principio, suele ser ingrato hacerlo porque –sin anestesia- destroza ideas utópicas propias de un mundo ideal. Así, concluiremos en elegir la opción menos mala en lugar de la más buena.

Nuestro mundo real es imperfecto y no tenemos otro. Es difícil cambiarlo si no nosotros no cambiamos. El historiador escocés Thomas Carlyle (1795-1881) dejó una reflexión oportuna para esta situación: “¿Que esta es una mala época? Pues bien, estamos aquí para hacerla mejor”. Si aceptamos el desafío se hace ineludible detenernos a contrastar ideas y realidades para tomar decisiones inteligentes y buenas. (Noticias AgroPecuarias)
(*). Museólogo. Docente de la Cátedra Unesco de Turismo Cultural, la Escuela Argentina de Naturalistas y de la Universidad del Museo Social Argentino. Consejero de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y asesor de la Fundación de Historia Natural 'Félix de Azara'.

viernes, 17 de julio de 2015

Concentración de gases de efecto invernadero alcanza cifra récord

Los gases de efecto invernadero que son el origen del cambio climático alcanzaron picos de concentración récord en la atmósfera en 2014, año en que el planeta, además, registró una temperatura récord en su superficie, reportaron el jueves investigadores de todo el mundo.

"El dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso, que son los principales gases emitidos a la atmósfera, alcanzaron récords de concentración en la atmósfera durante el año" 2014, precisa el informe de los investigadores del "Estado del Clima", publicado por la Agencia estadounidense océanica y atmosférica (NOAA).

El dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso, que son los principales gases emitidos a la atmósfera, alcanzaron récords de concentración en la atmósfera durante el año 2014.

Los océanos también registraron  el año pasado récords de temperatura, mientras el nivel del mar llegó a su nivel más alto.

"Europa experimentó su año más caluroso con un amplio margen, y cerca de dos docenas de países rompieron sus récords nacionales de temperatura".

"En Latinoamérica, México experimentó su año más cálido; mientras Argentina y Uruguay tuvieron, cada uno, su segundo año de mayor calor del que se tenga registro".

"Las temperaturas anuales de muchos países en Asia estuvieron entre las 10 más calientes de las que hay registro; África tuvo temperaturas superiores a la media en todo el continente y Australia padeció su tercer año más cálido consecutivo, después de una oleada de calor sin precedentes en 2013".

En 2014, el calentamiento de los océanos y el derretimiento del hielo hizo subir el nivel del mar también a una cifra récord: 6,7 centímetros respecto al promedio de 1993, cuando se comenzó a tomar esta medida.


En total, 413 científicos de 58 países contribuyeron a este informe, basado en datos recogidos por puestos de vigilancia del medio ambiente y publicados en el Bulletin of the American Meteorological Society.

domingo, 5 de abril de 2015

Los guardaparques misioneros fueron autorizados para portar armas de fuego

El secretario de Ecología de la Provincia, Juan Manuel Díaz se refirió al anuncio realizado este viernes por la ministra Viviana Rovira sobre la habilitación a los guardaparques para portar armas de fuego para la prevención de la caza furtiva y estimó que la portación de armas será efectiva en aproximadamente cinco meses, tiempo durante el cual se adquirirán los elementos de seguridad y los agentes de conservación se someterán al examen psicofísico.
 La ministra Viviana Rovira anunció este viernes la habilitación del Registro Nacional de Armas para que el Ministerio de Ecología sea admitido como legítimo usuario colectivo de armas de fuego. Al respecto, el secretario del área, Juan Manuel Díaz manifestó: “Es el primer paso que debíamos llevar adelante. Lo destacable es la decisión política de nuestra ministra de afrontar esta situación tan importante para nuestros agentes de conservación”.
Según señaló Díaz, tanto la ley del Cuerpo de Guardaparques como el decreto reglamentario, hace años preveían la admisión del uso de armas de fuego para ejercer la prevención de la caza furtiva. “Es un trabajo que en la selva se vuelve necesario, mucho más en la presencia de áreas fronterizas como tiene Misiones”, dijo y agregó: “Es una herramienta necesaria para el trabajo que realizan los agentes de conservación en zonas inhóspitas donde es difícil a veces contar con otros auxilios que los que se pueda proveer uno mismo”.
Asimismo aclaró que existe un protocolo de utilización de las armas de fuego y estimó que la concreción de la portación de armas sería dentro de cuatro o cinco meses más. “Durante ese tiempo los agentes se someterán al examen psicofísico y se realizará la adquisición de estos elementos de seguridad”, detalló.
El examen psicofísico al que serán sometidos los guardaparques para obtener la habilitación estará a cargo de un gabinete médico que contará con la colaboración de otros organismos provinciales que ya tienen experiencia en ese tipo de evaluaciones, como la Policía provincial.
Fuente: Misiones Online

viernes, 5 de diciembre de 2014

Muy buena noticia.

Hace unas semanas atrás, publicamos una nota de nuestro compañero Omar Aouada, acompañada con su foto, con el título “Marchamos en Zigzag y sin saber dónde queremos ir” En dicha nota se hace un reclamo sobre la necesidad de dar cumplimiento efectivo a la Ley de Bosques 26.331 y la necesidad urgente de una convocatoria al Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA). En la misma nota también  se aseguraba que llegaría al conocimiento de la señora presidente Cristina Fernandez de Kirchner y ella misma pondría manos en este asunto.  
Afortunadamente recibimos esta buena noticia.   
 Viernes 5 de diciembre de 2014   
SE ACORDÓ EN COFEMA EL FONDO FIDUCIARIO PARA BOSQUES NATIVOS


El presidente del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), Hugo Bilbao encabezó junto al Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Nación, Ing. Omar Judis, y referentes ambientales de todas las provincias un nuevo encuentro federal, en el que acordaron el funcionamiento y puesta en marcha del Fondo Fiduciario para bosques nativos.

"En la reunión acordamos mecanismos para poner en funcionamiento una herramienta fundamental para facilitar la transferencia de fondos de Nación a las provincias, siendo éstas las que tienen el manejo de los bosques nativos. Esto impacta no sólo en la biodiversidad sino también en el desarrollo de las economías regionales", explicó Hugo Bilbao, presidente del COFEMA y representante por la Provincia de Buenos Aires como titular del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS).

De la reunión también participaron el asesor de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, Claudio Levy; la Subsecretaria de ambiente de la Nación, Silvia Rébora; y la Directora Nacional de Bosques, Inés Gómez.

De la mesa de trabajo formaron parte también representantes de las áreas ambientales de los gobiernos de Catamarca, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Córdoba, Corrientes, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero, San Juan, Santa Fé, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.

“La conservación de los bosques nativos genera beneficios ambientales como la regulación hídrica, conservación de la biodiversidad, suelo y calidad del agua; fijación de emisiones de gases con efecto invernadero; contribución a la diversificación y belleza del paisaje y defensa de la identidad cultural”, agregó Bilbao.

En noviembre de 2007 se sancionó en el país la ley que establece los presupuestos mínimos de protección ambiental para el enriquecimiento, la restauración, conservación, aprovechamiento y manejo sostenible de los bosques nativos, y de los servicios ambientales que éstos brindan a la sociedad. Asimismo, establece un régimen de fomento y criterios para la distribución de fondos por los servicios ambientales que brindan los bosques nativos.

"Más allá de las discusiones que se dan en función de distintas visiones respecto a cuál es la metodología más apropiada y hasta dónde se puede avanzar, lo que está claro es que es una constante en el pensamiento de los representantes de las 24 jurisdicciones, que hemos dado sustantivos pasos adelante en cuestiones de Medio Ambiente", agregó el titular del COFEMA.


Se consideran bosques nativos a los ecosistemas forestales naturales compuestos predominantemente por especies arbóreas nativas maduras, con diversas especies de flora y fauna asociadas, en conjunto con el medio que las rodea —suelo, subsuelo, atmósfera, clima, recursos hídricos— conformando una trama interdependiente con características propias y múltiples funciones, que en su estado natural le otorgan al sistema una condición de equilibrio dinámico y que brinda diversos servicios ambientales a la sociedad, además de los diversos recursos naturales con posibilidad de utilización económica.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Marchamos en Zigzag y sin saber dónde queremos ir

Por: Omar Aouada. 

Cuando la ley de bosques se convierte en noticia es siempre para anunciar un incontrolable desastre, del cual nunca nadie es responsable.

Según un informe de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, cada dos minutos es arrasada una hectárea de bosque en el país.

Desde la sanción de la ley 26.331 en 2007 hasta fines de 2013 se deforestaron en todo el país un total de 1.893.128 hectáreas y lo más triste e inaceptable, es que se desmontaron 553.332 hectáreas de bosques nativos protegidos.  

El fondo asignado a la Ley 26.331 es el 0,3% del presupuesto Nacional, más el dos por ciento (2%) del total de la retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, aunque no se explica porque no se incluyó en este 2% a la minería, hidrocarburos y derivados, industria automotriz y la importación de productos superfluos y suntuosos, pero esto último sería un tema pendiente de tratar se incorpore a la ley, para aumentar los recursos en favor de la conservación de los bosques nativos.

El tema preocupante es que quienes firmamos convenios dentro del marco de la Ley 26.331, podríamos ser cómplices involuntarios de maniobras ilegales, porque podemos extraer la información del 0,3% asignado del total del presupuesto Nacional, pero no del 2% de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, sin que la AFIP y el Ministerio de economía lo informen públicamente. 

También deberíamos saber cuánto se distribuye a cada Provincia y a su vez, estas informarnos los nombres y apellidos de los beneficiarios y monto asignado a cada uno. Sin esta información no podemos cumplir con nuestra obligación cívica y tampoco saber si existen o no, posibles beneficiarios fantasmas.      

No sabemos con exactitud si es cierto que el Estado Nacional envía los fondos correspondiente a las provincias y estas lo “destinan” para otras cosas o si es cierto que las provincias no los reciben y por esta razón estarían por desvincularse de esta ley o querrían desvincularse por existen fuertes intereses que quieren expandir las fronteras agrarias desmontado los bosque con complicidades políticas, pero alguien del poder político tiene que salir a aclarar este asunto. Si esta situación no se esclarece y resuelve, en tres o cuatro años más no quedaran bosques y como consecuencia, tampoco su fauna.

Lo cierto es que si el Estado Nacional o provinciales no respetan la ley y envían los recursos correspondientes, no se puede esperar que los propietarios de Bosques los sostengan, porque sin estos fondos les resulta imposible controlar posibles incendios, custodiarlos de los ladrones de maderas y cazadores furtivos que invaden las propiedades aniquilando su fauna nativa.

Ante la imposibilidad de los propietarios de cumplir fehacientemente con las responsabilidades que les que le exige la ley, la alternativas que les queda es denunciar la caducidad del convenio firmado por incumplimiento del estado y así evitar las severas sanciones que se les aplicarían por incumplimiento de su parte, porque como ocurre siempre, el que paga el pato es el último orejón del tarro.

Creo indispensable una convocatoria urgente del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y se delibere públicamente en vivo por la TV y con la presencia de todos los medios periodístico que quiera asistir, así nos acercaremos un poco más a la verdad sobre lo que está ocurriendo en el país.     

lunes, 3 de noviembre de 2014

"Sin medidas urgentes, el desastre climático es inevitable"

Según recientes estudios científicos, la crisis económica no puede servir de excusa para aplazar las medidas dirigidas a combatir el cambio climático, ya que de no ser aplicadas ahora, las consecuencias pueden ser irreversibles.
Mientras durante mucho tiempo las medidas para reducir las emisiones de dióxido de carbono y mitigar el cambio climático se consideraron opuestas al crecimiento económico, el reciente informe 'La nueva economía climática: Mejor crecimiento, mejor clima' publicado por la Comisión Global sobre la Economía y el Clima, demuestra lo contrario, explica el economista Michael Spence, en su artículo 'Crecimiento en la nueva economía climática' publicado por 'Project Syndicate'.

El experto asegura que a pesar de que la fragilidad de la recuperación económica global se utiliza con frecuencia como justificación para retrasar la aplicación de medidas para luchar contra el cambio climático, el informe citado llega a la conclusión de que estas iniciativas no solo no son perjudiciales para el crecimiento, sino que pueden estimularlo de forma considerable y en el futuro próximo.


Si las medidas se aplazan 15 años o más, los objetivos para mitigar el cambio climático serán imposibles de alcanzar a cualquier precio   


Según el economista, si el mundo sigue la tendencia actual, dentro de tres o cuatro décadas –o incluso menos– los niveles de CO2 atmosférico alcanzarán unos registros tan altos que alterarán los patrones climáticos de tal manera que las consecuencias para el medio ambiente y los sistemas económicos y sociales serán catastróficas.  
 
A su vez el informe asegura que actuar ahora sería mucho menos costoso que esperar. Los costes netos de la reducción de emisiones de CO2, en términos de crecimiento, ganancias y otros índices económicos y sociales no son tan elevados a corto y medio plazo. Y, dado que conocemos las consecuencias de la existencia de un nivel elevado de carbono en el medio ambiente, la salud y la calidad de vida, los costes pueden ser negativos.
 
No obstante, las medidas deben tomarse de forma urgente, ya que "si se aplazan 15 años o más, los objetivos para mitigar el cambio climático serán imposibles de alcanzar a cualquier precio". Asimismo, el informe citado por el experto advierte de que a pesar de que la colaboración internacional seguirá siendo un factor importante en la lucha contra el cambio climático, no debe ser la razón para detenerla.
 
Spence concluye su artículo recordando que después de que la ciencia haya resuelto las dudas sobre los riesgos del cambio climático y se hayan refutado los argumentos a favor de la inacción se dan las condiciones necesarias para emprender acciones decisivas.  

sábado, 12 de julio de 2014

Monsanto perdió la posibilidad de Instalar su planta de semillas en Malvinas Argentina


Gacetilla de prensa:  Dictamen de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (AAdeAA)
Por aplicación de la nueva ley de política ambiental de córdoba  Monsanto perdió la posibilidad de instalar su planta de semillas en Malvinas Argentinas.

 El conflicto eco-territoral suscitado a raíz de la intención de Monsanto de instalar una planta de semillas en la localidad de Malvinas Argentinas, Córdoba,  que incluyó una violenta represión a manifestantes, ha quedado zanjado a partir de la aprobación en la legislatura de la Ley N° 10.208  de “Política Ambiental Provincial”, toda vez que su art. 20 estableció un nuevo requisito para que los proyectos puedan someterse al procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental, a saber: no tener un rechazo o desestimación por parte de la Autoridad de Aplicación con anterioridad.

            Recordamos que el día 10 de febrero de 2014, el proyecto de “PLANTA DE ACONDICIONAMIENTO DE SEMILLAS DE MAÍZ” presentado por Monsanto para la evaluación de su impacto ambiental fue rechazado por la Autoridad de Aplicación, la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba. Posteriormente, en fecha 11 de junio, la legislatura provincial aprobó la Ley N° 10.208, que en su art. 20 dispone: "Entiéndese por Licencia Ambiental al acto administrativo de autorización emitido por la Autoridad de Aplicación como resultado de la Evaluación de Impacto Ambiental.  Todo proyecto que fuere desestimado o rechazado por la Autoridad de Aplicación, no puede presentarse nuevamente para su evaluación."

            La aplicación inmediata de este artículo genera el cierre de la  discusión de la instalación de la Planta de Monsanto en Malvinas Argentinas al no existir caminos institucionales para que Monsanto pueda conseguir el certificado de aptitud ambiental de su proyecto, necesario para el inicio de las obras y el funcionamiento de la actividad. 
Julio de 2014

Ver Dictamen Completo en el siguietne link:

domingo, 8 de junio de 2014

Un sistema de enorme valor

Defensa del monte indígena

La degradación del monte indígena en Uruguay es centro de las preocupaciones del grupo ambientalista Guayubira, que difundió un comunicado al respecto en ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente. A continuación se reproduce las partes centrales de ese texto.
Nuestro monte nativo tiene un enorme valor social, ambiental y económico, ya que abastece a las fuentes subterráneas de agua, que a la vez aseguran el flujo continuo de los cursos de agua de los que depende tanto la población como la producción agropecuaria; conserva las márgenes de los ríos y arroyos; constituye uno de los hábitat fundamentales para numerosas especies de la fauna nativa; es parte del paisaje, lo que abre grandes posibilidades en materia de desarrollo turístico; tiene un valor potencial en materia de productos alimenticios (fruta, miel, carne), medicinales e industriales (taninos, esencias).

El Grupo Guayubira, desde sus inicios, ha venido alertando sobre la disminución y degradación de este bien común, que en los últimos años ha experimentado un proceso de destrucción debido a la presión ejercida por otros usos del suelo, la introducción de especies exóticas y la tala indiscriminada.

Con el fin de cuantificar este proceso de destrucción del monte nativo y de aportar elementos para el tan necesario fortalecimiento de los controles gubernamentales que apunten a su protección, fue que encomendamos un estudio comparativo de la situación actual respecto a la información histórica.

La investigación se realizó por cuencas hidrográficas, las unidades territoriales operativas de los consejos regionales de recursos hídricos implementados a partir de la aprobación de la política nacional de aguas.

Estos consejos ofician como ámbitos para la discusión y posible monitoreo de las situaciones ambientales de las respectivas cuencas hidrográficas.

Del estudio se desprende que en estos 20 años, que coinciden aproximadamente con la entrada en vigencia de la Ley forestal (1989), se ha registrado una disminución de la superficie del bosque nativo de cerca de12 por ciento respecto a 1990.

Los autores consideran que, en una primera etapa, “el avance de la forestación, integrada con los muy bajos niveles de control de la protección del bosque, debe haber generado una importante disminución de áreas de bosque nativo”.

El segundo impulso se vincula al proceso de intensificación agraria comenzado en 2004, que generó nuevos procesos de avances sobre el bosque.

Una tercera etapa parece ser la actual, “donde el aumento de los controles (en cumplimiento de la ley) seguramente está reduciendo en forma significativa el proceso de destrucción del bosque nativo”.

Creemos que para asegurar el futuro de nuestros montes, y por ende de nuestros ríos, arroyos, el agua limpia, el ambiente sano, el desarrollo turístico, en suma nuestro futuro, se deben aunar esfuerzos y actuar sobre el conjunto de causas que llevan a su desaparición y degradación.

Nuestro esfuerzo estará puesto en acompañar e impulsar toda iniciativa que vaya en esa dirección.

Grupo GUAYUBIRA

5 de junio de 2014

miércoles, 7 de mayo de 2014

Por fin, EE.UU comienza a reconocer la gravedad del asunto.

EEUU hace sonar las alarmas sobre los efectos actuales del cambio climático.

Un informe de 300 expertos coordinados por su Gobierno confirma que el aumento de las temperaturas en el último siglo ha provocado olas de calor cada vez más comunes, más incendios y más lluvias torrenciales.

Estados Unidos ha divulgado un ambicioso informe científico que hace sonar las alarmas sobre los efectos presentes y futuros del cambio climático en el país, un análisis lleno de pronósticos sombríos con el que la Casa Blanca quiere impulsar su agenda para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. "El cambio climático, que una vez se consideró un problema propio de un futuro distante, se ha mudado firmemente al presente", sentencia el informe.

El documento busca desechar el lugar común de que el cambio climático afecta sólo a los glaciares o a los osos polares, al asegurar que sus efectos se sienten ya en todos los rincones de EEUU, a través de olas de calor cada vez más frecuentes, incendios más graves, lluvias torrenciales y sequías cada vez más extremas.

"Éste es un problema que está afectando a los estadounidenses ahora mismo", dijo Obama. "Llevamos cinco años alertando de esto, y ha habido algo de resistencia en el Congreso. Con este informe queremos enfatizar al público que este no es un problema distante en el futuro", agregó el gobernante en una entrevista con NBC News.

La década que comenzó en 2000 fue la más cálida que ha vivido Estados Unidos, y 2012, un año marcado por un verano especialmente seco seguido del devastador huracán Sandy, en octubre, fue el más caluroso registrado en la historia del país, indica el informe, titulado Evaluación Nacional del Clima.

La temperatura de EEUU es hoy entre 0,8 y 1ºC mayor que en 1895, y el 80% de ese aumento tuvo lugar en los últimos 44 años, de acuerdo con el análisis. Además, el nivel del mar en todo el mundo ha ascendido al menos 20,3 centímetros desde que se empezó a guardar un registro de ello, en 1880, según el informe, que proyecta que a finales de siglo habrá aumentado entre 30 y 122 centímetros.

La principal razón de ese calentamiento está en la emisión de gases de efecto invernadero a través de la quema de carbón para lograr electricidad, el consumo de petróleo y gas en vehículos, la tala rasa de árboles y algunas prácticas agrícolas, señalan los científicos. "Los gases de efecto invernadero que ya están en la atmósfera nos han condenado a un futuro más caliente con más efectos relacionados con el clima en las próximas décadas", apunta el estudio.

No obstante, subraya que la "magnitud" del recalentamiento global dependerá de la medida en que se limite la emisión de esos gases y, por tanto, de las políticas dirigidas a ese fin. Así, el informe pronostica que, hacia el final del siglo XXI, el aumento de las temperaturas puede ser de hasta 2,75ºC si EEUU implementa políticas estrictas para reducir las emisiones de carbono, o de hasta 5,5 grados si las emisiones continúan aumentando rápidamente.

El Gobierno de Obama, que hizo de la lucha contra el cambio climático una de las prioridades de su segundo mandato, confía en que el informe dé un nuevo impulso a su objetivo de reducir en un 17% las emisiones de gases que ocasionan el efecto invernadero para 2020 con respecto a los niveles de 2005. Para ello, la Casa Blanca anunció en septiembre pasado nuevas normas para limitar las emisiones de las plantas de energía de nueva construcción y se espera que el próximo mes la Agencia de Protección Ambiental (EPA) presente una nueva propuesta de regulación para aquellas plantas que ya están en funcionamiento.

martes, 25 de marzo de 2014

7 millones de muertes cada año debidas a la contaminación atmosférica

 En nuevas estimaciones publicadas hoy, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informa de que en 2012 unos 7 millones de personas murieron –una de cada ocho del total de muertes en el mundo- como consecuencia de la exposición a la contaminación atmosférica. Esta conclusión duplica con creces las estimaciones anteriores y confirma que la contaminación atmosférica constituye en la actualidad, por sí sola, el riesgo ambiental para la salud más importante del mundo. Si se redujera la contaminación atmosférica podrían salvarse millones de vidas.
Enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cáncer
En particular, los nuevos datos revelan un vínculo más estrecho entre la exposición a la contaminación atmosférica en general y la del aire de interiores y las enfermedades cardiovasculares, como los accidentes cerebrovasculares y las cardiopatías isquémicas, así como entre la contaminación atmosférica y el cáncer. Esto es además de la función que desempeña la contaminación atmosférica en el desarrollo de enfermedades respiratorias, como las infecciones respiratorias agudas y las neumopatías obstructivas crónicas.
Las nuevas estimaciones no solo se deben a un conocimiento más amplio de las enfermedades provocadas por la contaminación atmosférica, sino también a una mejor evaluación de la exposición humana a los contaminantes atmosféricos gracias a mediciones y tecnología más avanzadas. Ello ha permitido a los científicos analizar más pormenorizadamente los riesgos para la salud a partir de una distribución demográfica más amplia que incluye ahora las zonas rurales, además de las urbanas.
Por regiones, los países de ingresos bajos y medianos en las Regiones de Asia Sudoriental y del Pacífico Occidental de la OMS soportaron la mayor carga relacionada con la contaminación en 2012, con un total de 3,3 millones de muertes vinculadas con la contaminación del aire de interiores y 2,6 millones de muertes relacionadas con la contaminación atmosférica.

Prévenir des maladies non transmissibles

«Limpiar el aire que respiramos impide el desarrollo de enfermedades no transmisibles y además reduce los riesgos de enfermedad entre las mujeres y los grupos vulnerables, como los niños y los ancianos.»
Dra. Flavia Bustreo, Subdirectora General de la OMS para la Salud de la Familia, la Mujer y el Niño
«Limpiar el aire que respiramos impide el desarrollo de enfermedades no transmisibles y además reduce los riesgos de enfermedad entre las mujeres y los grupos vulnerables, como los niños y los ancianos», comenta la Dra. Flavia Bustreo, Subdirectora General de la OMS para la Salud de la Familia, la Mujer y el Niño. «Las mujeres y los niños pobres pagan un alto precio por la contaminación del aire de interiores puesto que pasan más tiempo en sus casa respirando los humos y el hollín de las cocinas de carbón y leña con fugas.»
En la evaluación se incluye el siguiente desglose de las muertes atribuidas a enfermedades específicas, lo que pone de relieve que la gran mayoría de las muertes vinculadas a la contaminación atmosférica se deben a enfermedades cardiovasculares:

Muertes debidas a la contaminación atmosférica – desglose por enfermedad:

  • 40% – cardiopatía isquémica;
  • 40% – accidente cerebrovascular;
  • 11% – neumopatía obstructiva crónica;
  • 6% - cáncer de pulmón; y
  • 3% – infección aguda de las vías respiratorias inferiores en los niños.

Muertes debidas a la contaminación del aire de interiores – desglose por enfermedad:

  • 34% - accidente cerebrovascular;
  • 26% - cardiopatía isquémica;
  • 22% - neumopatía obstructiva crónica;
  • 12% - infección aguda de las vías respiratorias inferiores en los niños; y
  • 6% - cáncer de pulmón;
Las nuevas estimaciones se basan en los últimos datos de la OMS sobre mortalidad de 2012 y en las pruebas de que la exposición a la contaminación atmosférica supone un riesgo para la salud. Las estimaciones de la exposición de las personas a la contaminación atmosférica en diferentes partes del mundo se formularon a través de una nueva cartografía de datos mundiales que incluía datos recabados por satélite, mediciones procedentes de la vigilancia en tierra y datos sobre emisiones contaminantes procedentes de fuentes fundamentales, así como de modelos sobre las pautas de desplazamiento de la contaminación en el aire.

Riesgos superiores a lo que previamente se pensaba

«Los riesgos debidos a la contaminación atmosférica son superiores a lo que previamente se pensaba o entendía, en especial para las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares», observa la Dra. María Neira, Directora del Departamento de la OMS de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud. «En la actualidad hay pocos riesgos que afecten tanto a la salud en el mundo como la contaminación atmosférica; las pruebas apunta a la necesidad de medidas concertadas para limpiar el aire que todos respiramos.»
Tras analizar los factores de riesgo y tener en cuenta las revisiones en la metodología, la OMS estima que la contaminación del aire de interiores tuvo que ver con 4,3 millones de muertes en 2012 en hogares en los que para cocinar se utilizan estufas de carbón, leña y biomasa. La nueva estimación se explica por la mejor información sobre la exposición a la contaminación entre los 2900 millones de personas que se calcula que viven en hogares en los que se utiliza leña, carbón o bosta como combustibles principales para cocinar, así como por las pruebas de que la contaminación atmosférica está relacionada con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y neumonías, y cánceres.
En el caso de la contaminación atmosférica, la OMS estima que en 2012 se produjeron 3,7 millones de muertes a causa de fuentes urbanas y rurales en todo el mundo.

Una consecuencia de políticas que no son sostenibles

Son muchas las personas expuestas a los dos tipos de contaminación: la atmosférica y la del aire de interiores. A causa de este solapamiento, la mortalidad atribuida a las dos fuentes no puede simplemente sumarse, de ahí la estimación total de unos 7 millones de muertes en 2012.
«La excesiva contaminación atmosférica es a menudo una consecuencia de políticas que no son sostenibles en sectores como el del transporte, la energía, la gestión de desechos y la industria pesada. En la mayoría de los casos, será también más económico a largo plazo aplicar estrategias que den prioridad a la salud debido al ahorro en los costos de la atención sanitaria, además de los beneficios para el clima», señala el Dr. Carlos Dora, Coordinador de la OMS en el Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud. «La OMS y los sectores de la salud desempeñan una función única para traducir las pruebas científicas sobre la contaminación atmosférica en políticas que pueden marcar la diferencia y aportar mejoras que salvarán vidas.»
La publicación de los datos de hoy es un salto importante en el avance de la hoja de ruta de la OMS para la prevención de las enfermedades relacionadas con la contaminación atmosférica. Ello supone la creación bajo los auspicios de la OMS de una plataforma mundial sobre la calidad del aire y la salud que permita generar mejores datos sobre las enfermedades relacionadas con la contaminación atmosférica y un apoyo más robusto para los países y ciudades mediante orientaciones, información y datos que demuestren los beneficios para la salud derivados de intervenciones fundamentales.
Este mismo año, la OMS publicará unas directrices sobre la calidad del aire de interiores en las que se aborda el uso de los combustibles domésticos, y se analizan los datos sobre la exposición a la contaminación atmosférica en general y la del aire de interiores y la mortalidad conexa, además de la información actualizada sobre las mediciones de la calidad del aire en 1600 ciudades de todas las regiones del mundo.

sábado, 1 de marzo de 2014

“Si la Abeja se exterminara, el hombre no tendría tiempo para readaptarse al cambio y el hambre se apoderaría del planeta

Sobre lo que esta ocurriendo con el medio ambiente, las Abejas son un Tester natural y efectivo que no esta sujeto a interés económicos o políticos. 

Las abejas están millones de años antes que los humanos en el planeta y son principales agentes polinizadores fundamentales para la reproducción de alimentos para el consumo humano, animal y la existencia de la flora y fauna universal.
Omar Aouada; Perito Apícola Nacional.


Desde hace más de 20 años se viene registrando una importante disminución de la población de abejas y hoy están en peligro de extinción.

A pesar que desde ese momento comenzaron a realizarse estudios para determinar las causas, hasta ahora no los habían podido identificar con claridad. Investigaciones en Lausana, Suiza, que presentan un panorama más claro y adjudican como grandes responsables de esta situación a los teléfonos celulares, que con sus señales confunden a las abejas y en muchos casos producen su muerte.

El estudio liderado por Daniel Favre consistió en colocar estos aparatos cerca de las colmenas. Ante la señal de los celulares, los insectos empiezan a emitir fuertes zumbidos y salen confundidos, comenzando una marcha errática. Esto produce una alteración y desorden, por lo que las abejas se pierden y en muchos casos mueren en el camino. En este sentido, no resulta un dato menor que el “síndrome de colapso de las colonias” (fenómeno registrado a partir 2006 en Estados Unidos cuando las abejas comenzaron a desaparecer entre un 30 y un 90 por ciento), coincida con la intensificación del uso de telefonía móvil a nivel global.

En esta misma línea, el perito Apícola Nacional, Omar Aouada, Instalo un celular dentro de la colmena, sin vibrador y sin alarma e instalo un micrófono conectado a un grabador en el exterior y cada dos horas, tiempo suficiente para que la colonia se normalice después de ser abierto el cajón, realizo llamadas al celular que introdujo. En todas las llamadas registró alteración en el zumbido interior y esto determinó que hay un cambio en su comportamiento. El zumbido interior no es siempre igual, esta ligado a las distintas feromonas que emanan de la Reyna. Descontando la desproporción del tamaño, el cerebro de un Abeja es mucho más sensible que el humano y esta prueba debería ser tenida en cuenta como factor de riesgos para otras especies animales e insectívoros.

Al riesgo que implica el uso de esta tecnología debe sumarse el uso de químicos en la agricultura y la contaminación ambiental, lo que intensifica la disminución de estos insectos. Esto no sólo implica un riesgo para los apicultores, quienes sufren dificultades para la producción de miel, sino que para la biodiversidad en su conjunto. El problema es que estos insectos que están en el planeta desde hace millones de años son pilares de la polinización, siendo fundamental su existencia para la reproducción de flores, frutas y legumbres.

Teniendo en cuenta esta situación, hace pocos días la ONU advirtió que de no tomarse medidas contra la extinción de las abejas la producción mundial de alimentos podría disminuir en los próximos años. En este sentido, el investigador especializado Peter Neumann advirtió que “carecemos de conocimientos básicos comparados con los que se tienen sobre las enfermedades de las vacas. Estamos empezando casi de cero en un tema que nunca antes se había tomado en serio”.
 
“Si la abeja se exterminara, el hombre no tendría tiempo para readaptarse al cambio y el hambre se apoderaría del planeta. - No olvidemos

miércoles, 1 de enero de 2014

Un humilde aporte que pongo en valor.

Por:  Omar Aouada.

A pesar de la abundante información que hoy se tiene sobre su nefasto efecto, el mundo entero celebró, como lo hizo en Navidad, la llegada de 2014 arrojando a la atmósfera, millones de toneladas de humo pirotécnicos, los cuales son sumamente dañinos para la salud humana y el medio ambiente.

Los productos que se usan en la fabricación de fuegos artificiales son; Pólvora negra, (compuesta de carbón, azufre y potasio) Clorato de potasio, Cloruro de calcio, Cloruro de litio, Nitrato de cobre, bario, estroncio... y tal vez otros con peores sustancias, pero con poca o nada informacion.

El azufre ayuda en la combustión, porque cuando se quema, se produce dióxido y trióxido de azufre, SO2 y SO3, y al juntarse con moléculas de agua procedentes de la humedad del aire, se producen ácido sulfúrico (H2SO4) y sulfuroso (H2SO3), que reaccionan violentamente con el clorato de potasio, haciendo que se descomponga muy rápidamente.

Efectos sobre la salud humana y el medio ambiente.

El dióxido de azufre es un gas irritante y tóxico. Afecta sobre todo las mucosidades y los pulmones provocando ataques de tos, si bien éste es absorbido por el sistema nasal. La exposición de altas concentraciones durante cortos períodos de tiempo puede irritar el tracto respiratorio, causar bronquitis, reacciones asmáticas, espasmos reflejos, parada respiratoria y congestionar los conductos bronquiales de los asmáticos.

Los efectos de los SOx empeoran cuando el dióxido de azufre se combina con partículas o con la humedad del aire ya que se forma ácido sulfúrico, y produce lo que se conoce como lluvia ácida, provocando la destrucción de bosques, vida salvaje y la acidificación de las aguas superficiales.

Esto es lo que nosotros como grupo “ECO” El Paraíso, comprometido con la búsqueda del “Bien Común” queremos poner en valor.

No más incendios en viviendas, muertes, quemados, daños a la salud, al medio ambiente, no mas bosques naturales dañados por lluvias acidas.

Esperamos que entidades ambientalistas con mayor alcance que nosotros, nos acompañen realizando campañas de concientización, para ir logrando gradualmente una importante reducción del uso de la pirotecnia por el bien de todos.

Les agradece y saluda fraternalmente.
Omar Aouada.