viernes, 28 de noviembre de 2014

Marchamos en Zigzag y sin saber dónde queremos ir

Por: Omar Aouada. 

Cuando la ley de bosques se convierte en noticia es siempre para anunciar un incontrolable desastre, del cual nunca nadie es responsable.

Según un informe de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, cada dos minutos es arrasada una hectárea de bosque en el país.

Desde la sanción de la ley 26.331 en 2007 hasta fines de 2013 se deforestaron en todo el país un total de 1.893.128 hectáreas y lo más triste e inaceptable, es que se desmontaron 553.332 hectáreas de bosques nativos protegidos.  

El fondo asignado a la Ley 26.331 es el 0,3% del presupuesto Nacional, más el dos por ciento (2%) del total de la retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, aunque no se explica porque no se incluyó en este 2% a la minería, hidrocarburos y derivados, industria automotriz y la importación de productos superfluos y suntuosos, pero esto último sería un tema pendiente de tratar se incorpore a la ley, para aumentar los recursos en favor de la conservación de los bosques nativos.

El tema preocupante es que quienes firmamos convenios dentro del marco de la Ley 26.331, podríamos ser cómplices involuntarios de maniobras ilegales, porque podemos extraer la información del 0,3% asignado del total del presupuesto Nacional, pero no del 2% de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, sin que la AFIP y el Ministerio de economía lo informen públicamente. 

También deberíamos saber cuánto se distribuye a cada Provincia y a su vez, estas informarnos los nombres y apellidos de los beneficiarios y monto asignado a cada uno. Sin esta información no podemos cumplir con nuestra obligación cívica y tampoco saber si existen o no, posibles beneficiarios fantasmas.      

No sabemos con exactitud si es cierto que el Estado Nacional envía los fondos correspondiente a las provincias y estas lo “destinan” para otras cosas o si es cierto que las provincias no los reciben y por esta razón estarían por desvincularse de esta ley o querrían desvincularse por existen fuertes intereses que quieren expandir las fronteras agrarias desmontado los bosque con complicidades políticas, pero alguien del poder político tiene que salir a aclarar este asunto. Si esta situación no se esclarece y resuelve, en tres o cuatro años más no quedaran bosques y como consecuencia, tampoco su fauna.

Lo cierto es que si el Estado Nacional o provinciales no respetan la ley y envían los recursos correspondientes, no se puede esperar que los propietarios de Bosques los sostengan, porque sin estos fondos les resulta imposible controlar posibles incendios, custodiarlos de los ladrones de maderas y cazadores furtivos que invaden las propiedades aniquilando su fauna nativa.

Ante la imposibilidad de los propietarios de cumplir fehacientemente con las responsabilidades que les que le exige la ley, la alternativas que les queda es denunciar la caducidad del convenio firmado por incumplimiento del estado y así evitar las severas sanciones que se les aplicarían por incumplimiento de su parte, porque como ocurre siempre, el que paga el pato es el último orejón del tarro.

Creo indispensable una convocatoria urgente del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y se delibere públicamente en vivo por la TV y con la presencia de todos los medios periodístico que quiera asistir, así nos acercaremos un poco más a la verdad sobre lo que está ocurriendo en el país.     

lunes, 3 de noviembre de 2014

"Sin medidas urgentes, el desastre climático es inevitable"

Según recientes estudios científicos, la crisis económica no puede servir de excusa para aplazar las medidas dirigidas a combatir el cambio climático, ya que de no ser aplicadas ahora, las consecuencias pueden ser irreversibles.
Mientras durante mucho tiempo las medidas para reducir las emisiones de dióxido de carbono y mitigar el cambio climático se consideraron opuestas al crecimiento económico, el reciente informe 'La nueva economía climática: Mejor crecimiento, mejor clima' publicado por la Comisión Global sobre la Economía y el Clima, demuestra lo contrario, explica el economista Michael Spence, en su artículo 'Crecimiento en la nueva economía climática' publicado por 'Project Syndicate'.

El experto asegura que a pesar de que la fragilidad de la recuperación económica global se utiliza con frecuencia como justificación para retrasar la aplicación de medidas para luchar contra el cambio climático, el informe citado llega a la conclusión de que estas iniciativas no solo no son perjudiciales para el crecimiento, sino que pueden estimularlo de forma considerable y en el futuro próximo.


Si las medidas se aplazan 15 años o más, los objetivos para mitigar el cambio climático serán imposibles de alcanzar a cualquier precio   


Según el economista, si el mundo sigue la tendencia actual, dentro de tres o cuatro décadas –o incluso menos– los niveles de CO2 atmosférico alcanzarán unos registros tan altos que alterarán los patrones climáticos de tal manera que las consecuencias para el medio ambiente y los sistemas económicos y sociales serán catastróficas.  
 
A su vez el informe asegura que actuar ahora sería mucho menos costoso que esperar. Los costes netos de la reducción de emisiones de CO2, en términos de crecimiento, ganancias y otros índices económicos y sociales no son tan elevados a corto y medio plazo. Y, dado que conocemos las consecuencias de la existencia de un nivel elevado de carbono en el medio ambiente, la salud y la calidad de vida, los costes pueden ser negativos.
 
No obstante, las medidas deben tomarse de forma urgente, ya que "si se aplazan 15 años o más, los objetivos para mitigar el cambio climático serán imposibles de alcanzar a cualquier precio". Asimismo, el informe citado por el experto advierte de que a pesar de que la colaboración internacional seguirá siendo un factor importante en la lucha contra el cambio climático, no debe ser la razón para detenerla.
 
Spence concluye su artículo recordando que después de que la ciencia haya resuelto las dudas sobre los riesgos del cambio climático y se hayan refutado los argumentos a favor de la inacción se dan las condiciones necesarias para emprender acciones decisivas.  

sábado, 12 de julio de 2014

Monsanto perdió la posibilidad de Instalar su planta de semillas en Malvinas Argentina


Gacetilla de prensa:  Dictamen de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (AAdeAA)
Por aplicación de la nueva ley de política ambiental de córdoba  Monsanto perdió la posibilidad de instalar su planta de semillas en Malvinas Argentinas.

 El conflicto eco-territoral suscitado a raíz de la intención de Monsanto de instalar una planta de semillas en la localidad de Malvinas Argentinas, Córdoba,  que incluyó una violenta represión a manifestantes, ha quedado zanjado a partir de la aprobación en la legislatura de la Ley N° 10.208  de “Política Ambiental Provincial”, toda vez que su art. 20 estableció un nuevo requisito para que los proyectos puedan someterse al procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental, a saber: no tener un rechazo o desestimación por parte de la Autoridad de Aplicación con anterioridad.

            Recordamos que el día 10 de febrero de 2014, el proyecto de “PLANTA DE ACONDICIONAMIENTO DE SEMILLAS DE MAÍZ” presentado por Monsanto para la evaluación de su impacto ambiental fue rechazado por la Autoridad de Aplicación, la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba. Posteriormente, en fecha 11 de junio, la legislatura provincial aprobó la Ley N° 10.208, que en su art. 20 dispone: "Entiéndese por Licencia Ambiental al acto administrativo de autorización emitido por la Autoridad de Aplicación como resultado de la Evaluación de Impacto Ambiental.  Todo proyecto que fuere desestimado o rechazado por la Autoridad de Aplicación, no puede presentarse nuevamente para su evaluación."

            La aplicación inmediata de este artículo genera el cierre de la  discusión de la instalación de la Planta de Monsanto en Malvinas Argentinas al no existir caminos institucionales para que Monsanto pueda conseguir el certificado de aptitud ambiental de su proyecto, necesario para el inicio de las obras y el funcionamiento de la actividad. 
Julio de 2014

Ver Dictamen Completo en el siguietne link:

domingo, 8 de junio de 2014

Un sistema de enorme valor

Defensa del monte indígena

La degradación del monte indígena en Uruguay es centro de las preocupaciones del grupo ambientalista Guayubira, que difundió un comunicado al respecto en ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente. A continuación se reproduce las partes centrales de ese texto.
Nuestro monte nativo tiene un enorme valor social, ambiental y económico, ya que abastece a las fuentes subterráneas de agua, que a la vez aseguran el flujo continuo de los cursos de agua de los que depende tanto la población como la producción agropecuaria; conserva las márgenes de los ríos y arroyos; constituye uno de los hábitat fundamentales para numerosas especies de la fauna nativa; es parte del paisaje, lo que abre grandes posibilidades en materia de desarrollo turístico; tiene un valor potencial en materia de productos alimenticios (fruta, miel, carne), medicinales e industriales (taninos, esencias).

El Grupo Guayubira, desde sus inicios, ha venido alertando sobre la disminución y degradación de este bien común, que en los últimos años ha experimentado un proceso de destrucción debido a la presión ejercida por otros usos del suelo, la introducción de especies exóticas y la tala indiscriminada.

Con el fin de cuantificar este proceso de destrucción del monte nativo y de aportar elementos para el tan necesario fortalecimiento de los controles gubernamentales que apunten a su protección, fue que encomendamos un estudio comparativo de la situación actual respecto a la información histórica.

La investigación se realizó por cuencas hidrográficas, las unidades territoriales operativas de los consejos regionales de recursos hídricos implementados a partir de la aprobación de la política nacional de aguas.

Estos consejos ofician como ámbitos para la discusión y posible monitoreo de las situaciones ambientales de las respectivas cuencas hidrográficas.

Del estudio se desprende que en estos 20 años, que coinciden aproximadamente con la entrada en vigencia de la Ley forestal (1989), se ha registrado una disminución de la superficie del bosque nativo de cerca de12 por ciento respecto a 1990.

Los autores consideran que, en una primera etapa, “el avance de la forestación, integrada con los muy bajos niveles de control de la protección del bosque, debe haber generado una importante disminución de áreas de bosque nativo”.

El segundo impulso se vincula al proceso de intensificación agraria comenzado en 2004, que generó nuevos procesos de avances sobre el bosque.

Una tercera etapa parece ser la actual, “donde el aumento de los controles (en cumplimiento de la ley) seguramente está reduciendo en forma significativa el proceso de destrucción del bosque nativo”.

Creemos que para asegurar el futuro de nuestros montes, y por ende de nuestros ríos, arroyos, el agua limpia, el ambiente sano, el desarrollo turístico, en suma nuestro futuro, se deben aunar esfuerzos y actuar sobre el conjunto de causas que llevan a su desaparición y degradación.

Nuestro esfuerzo estará puesto en acompañar e impulsar toda iniciativa que vaya en esa dirección.

Grupo GUAYUBIRA

5 de junio de 2014

miércoles, 7 de mayo de 2014

Por fin, EE.UU comienza a reconocer la gravedad del asunto.

EEUU hace sonar las alarmas sobre los efectos actuales del cambio climático.

Un informe de 300 expertos coordinados por su Gobierno confirma que el aumento de las temperaturas en el último siglo ha provocado olas de calor cada vez más comunes, más incendios y más lluvias torrenciales.

Estados Unidos ha divulgado un ambicioso informe científico que hace sonar las alarmas sobre los efectos presentes y futuros del cambio climático en el país, un análisis lleno de pronósticos sombríos con el que la Casa Blanca quiere impulsar su agenda para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. "El cambio climático, que una vez se consideró un problema propio de un futuro distante, se ha mudado firmemente al presente", sentencia el informe.

El documento busca desechar el lugar común de que el cambio climático afecta sólo a los glaciares o a los osos polares, al asegurar que sus efectos se sienten ya en todos los rincones de EEUU, a través de olas de calor cada vez más frecuentes, incendios más graves, lluvias torrenciales y sequías cada vez más extremas.

"Éste es un problema que está afectando a los estadounidenses ahora mismo", dijo Obama. "Llevamos cinco años alertando de esto, y ha habido algo de resistencia en el Congreso. Con este informe queremos enfatizar al público que este no es un problema distante en el futuro", agregó el gobernante en una entrevista con NBC News.

La década que comenzó en 2000 fue la más cálida que ha vivido Estados Unidos, y 2012, un año marcado por un verano especialmente seco seguido del devastador huracán Sandy, en octubre, fue el más caluroso registrado en la historia del país, indica el informe, titulado Evaluación Nacional del Clima.

La temperatura de EEUU es hoy entre 0,8 y 1ºC mayor que en 1895, y el 80% de ese aumento tuvo lugar en los últimos 44 años, de acuerdo con el análisis. Además, el nivel del mar en todo el mundo ha ascendido al menos 20,3 centímetros desde que se empezó a guardar un registro de ello, en 1880, según el informe, que proyecta que a finales de siglo habrá aumentado entre 30 y 122 centímetros.

La principal razón de ese calentamiento está en la emisión de gases de efecto invernadero a través de la quema de carbón para lograr electricidad, el consumo de petróleo y gas en vehículos, la tala rasa de árboles y algunas prácticas agrícolas, señalan los científicos. "Los gases de efecto invernadero que ya están en la atmósfera nos han condenado a un futuro más caliente con más efectos relacionados con el clima en las próximas décadas", apunta el estudio.

No obstante, subraya que la "magnitud" del recalentamiento global dependerá de la medida en que se limite la emisión de esos gases y, por tanto, de las políticas dirigidas a ese fin. Así, el informe pronostica que, hacia el final del siglo XXI, el aumento de las temperaturas puede ser de hasta 2,75ºC si EEUU implementa políticas estrictas para reducir las emisiones de carbono, o de hasta 5,5 grados si las emisiones continúan aumentando rápidamente.

El Gobierno de Obama, que hizo de la lucha contra el cambio climático una de las prioridades de su segundo mandato, confía en que el informe dé un nuevo impulso a su objetivo de reducir en un 17% las emisiones de gases que ocasionan el efecto invernadero para 2020 con respecto a los niveles de 2005. Para ello, la Casa Blanca anunció en septiembre pasado nuevas normas para limitar las emisiones de las plantas de energía de nueva construcción y se espera que el próximo mes la Agencia de Protección Ambiental (EPA) presente una nueva propuesta de regulación para aquellas plantas que ya están en funcionamiento.

martes, 25 de marzo de 2014

7 millones de muertes cada año debidas a la contaminación atmosférica

 En nuevas estimaciones publicadas hoy, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informa de que en 2012 unos 7 millones de personas murieron –una de cada ocho del total de muertes en el mundo- como consecuencia de la exposición a la contaminación atmosférica. Esta conclusión duplica con creces las estimaciones anteriores y confirma que la contaminación atmosférica constituye en la actualidad, por sí sola, el riesgo ambiental para la salud más importante del mundo. Si se redujera la contaminación atmosférica podrían salvarse millones de vidas.
Enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cáncer
En particular, los nuevos datos revelan un vínculo más estrecho entre la exposición a la contaminación atmosférica en general y la del aire de interiores y las enfermedades cardiovasculares, como los accidentes cerebrovasculares y las cardiopatías isquémicas, así como entre la contaminación atmosférica y el cáncer. Esto es además de la función que desempeña la contaminación atmosférica en el desarrollo de enfermedades respiratorias, como las infecciones respiratorias agudas y las neumopatías obstructivas crónicas.
Las nuevas estimaciones no solo se deben a un conocimiento más amplio de las enfermedades provocadas por la contaminación atmosférica, sino también a una mejor evaluación de la exposición humana a los contaminantes atmosféricos gracias a mediciones y tecnología más avanzadas. Ello ha permitido a los científicos analizar más pormenorizadamente los riesgos para la salud a partir de una distribución demográfica más amplia que incluye ahora las zonas rurales, además de las urbanas.
Por regiones, los países de ingresos bajos y medianos en las Regiones de Asia Sudoriental y del Pacífico Occidental de la OMS soportaron la mayor carga relacionada con la contaminación en 2012, con un total de 3,3 millones de muertes vinculadas con la contaminación del aire de interiores y 2,6 millones de muertes relacionadas con la contaminación atmosférica.

Prévenir des maladies non transmissibles

«Limpiar el aire que respiramos impide el desarrollo de enfermedades no transmisibles y además reduce los riesgos de enfermedad entre las mujeres y los grupos vulnerables, como los niños y los ancianos.»
Dra. Flavia Bustreo, Subdirectora General de la OMS para la Salud de la Familia, la Mujer y el Niño
«Limpiar el aire que respiramos impide el desarrollo de enfermedades no transmisibles y además reduce los riesgos de enfermedad entre las mujeres y los grupos vulnerables, como los niños y los ancianos», comenta la Dra. Flavia Bustreo, Subdirectora General de la OMS para la Salud de la Familia, la Mujer y el Niño. «Las mujeres y los niños pobres pagan un alto precio por la contaminación del aire de interiores puesto que pasan más tiempo en sus casa respirando los humos y el hollín de las cocinas de carbón y leña con fugas.»
En la evaluación se incluye el siguiente desglose de las muertes atribuidas a enfermedades específicas, lo que pone de relieve que la gran mayoría de las muertes vinculadas a la contaminación atmosférica se deben a enfermedades cardiovasculares:

Muertes debidas a la contaminación atmosférica – desglose por enfermedad:

  • 40% – cardiopatía isquémica;
  • 40% – accidente cerebrovascular;
  • 11% – neumopatía obstructiva crónica;
  • 6% - cáncer de pulmón; y
  • 3% – infección aguda de las vías respiratorias inferiores en los niños.

Muertes debidas a la contaminación del aire de interiores – desglose por enfermedad:

  • 34% - accidente cerebrovascular;
  • 26% - cardiopatía isquémica;
  • 22% - neumopatía obstructiva crónica;
  • 12% - infección aguda de las vías respiratorias inferiores en los niños; y
  • 6% - cáncer de pulmón;
Las nuevas estimaciones se basan en los últimos datos de la OMS sobre mortalidad de 2012 y en las pruebas de que la exposición a la contaminación atmosférica supone un riesgo para la salud. Las estimaciones de la exposición de las personas a la contaminación atmosférica en diferentes partes del mundo se formularon a través de una nueva cartografía de datos mundiales que incluía datos recabados por satélite, mediciones procedentes de la vigilancia en tierra y datos sobre emisiones contaminantes procedentes de fuentes fundamentales, así como de modelos sobre las pautas de desplazamiento de la contaminación en el aire.

Riesgos superiores a lo que previamente se pensaba

«Los riesgos debidos a la contaminación atmosférica son superiores a lo que previamente se pensaba o entendía, en especial para las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares», observa la Dra. María Neira, Directora del Departamento de la OMS de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud. «En la actualidad hay pocos riesgos que afecten tanto a la salud en el mundo como la contaminación atmosférica; las pruebas apunta a la necesidad de medidas concertadas para limpiar el aire que todos respiramos.»
Tras analizar los factores de riesgo y tener en cuenta las revisiones en la metodología, la OMS estima que la contaminación del aire de interiores tuvo que ver con 4,3 millones de muertes en 2012 en hogares en los que para cocinar se utilizan estufas de carbón, leña y biomasa. La nueva estimación se explica por la mejor información sobre la exposición a la contaminación entre los 2900 millones de personas que se calcula que viven en hogares en los que se utiliza leña, carbón o bosta como combustibles principales para cocinar, así como por las pruebas de que la contaminación atmosférica está relacionada con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y neumonías, y cánceres.
En el caso de la contaminación atmosférica, la OMS estima que en 2012 se produjeron 3,7 millones de muertes a causa de fuentes urbanas y rurales en todo el mundo.

Una consecuencia de políticas que no son sostenibles

Son muchas las personas expuestas a los dos tipos de contaminación: la atmosférica y la del aire de interiores. A causa de este solapamiento, la mortalidad atribuida a las dos fuentes no puede simplemente sumarse, de ahí la estimación total de unos 7 millones de muertes en 2012.
«La excesiva contaminación atmosférica es a menudo una consecuencia de políticas que no son sostenibles en sectores como el del transporte, la energía, la gestión de desechos y la industria pesada. En la mayoría de los casos, será también más económico a largo plazo aplicar estrategias que den prioridad a la salud debido al ahorro en los costos de la atención sanitaria, además de los beneficios para el clima», señala el Dr. Carlos Dora, Coordinador de la OMS en el Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud. «La OMS y los sectores de la salud desempeñan una función única para traducir las pruebas científicas sobre la contaminación atmosférica en políticas que pueden marcar la diferencia y aportar mejoras que salvarán vidas.»
La publicación de los datos de hoy es un salto importante en el avance de la hoja de ruta de la OMS para la prevención de las enfermedades relacionadas con la contaminación atmosférica. Ello supone la creación bajo los auspicios de la OMS de una plataforma mundial sobre la calidad del aire y la salud que permita generar mejores datos sobre las enfermedades relacionadas con la contaminación atmosférica y un apoyo más robusto para los países y ciudades mediante orientaciones, información y datos que demuestren los beneficios para la salud derivados de intervenciones fundamentales.
Este mismo año, la OMS publicará unas directrices sobre la calidad del aire de interiores en las que se aborda el uso de los combustibles domésticos, y se analizan los datos sobre la exposición a la contaminación atmosférica en general y la del aire de interiores y la mortalidad conexa, además de la información actualizada sobre las mediciones de la calidad del aire en 1600 ciudades de todas las regiones del mundo.

sábado, 1 de marzo de 2014

“Si la Abeja se exterminara, el hombre no tendría tiempo para readaptarse al cambio y el hambre se apoderaría del planeta

Sobre lo que esta ocurriendo con el medio ambiente, las Abejas son un Tester natural y efectivo que no esta sujeto a interés económicos o políticos. 

Las abejas están millones de años antes que los humanos en el planeta y son principales agentes polinizadores fundamentales para la reproducción de alimentos para el consumo humano, animal y la existencia de la flora y fauna universal.
Omar Aouada; Perito Apícola Nacional.


Desde hace más de 20 años se viene registrando una importante disminución de la población de abejas y hoy están en peligro de extinción.

A pesar que desde ese momento comenzaron a realizarse estudios para determinar las causas, hasta ahora no los habían podido identificar con claridad. Investigaciones en Lausana, Suiza, que presentan un panorama más claro y adjudican como grandes responsables de esta situación a los teléfonos celulares, que con sus señales confunden a las abejas y en muchos casos producen su muerte.

El estudio liderado por Daniel Favre consistió en colocar estos aparatos cerca de las colmenas. Ante la señal de los celulares, los insectos empiezan a emitir fuertes zumbidos y salen confundidos, comenzando una marcha errática. Esto produce una alteración y desorden, por lo que las abejas se pierden y en muchos casos mueren en el camino. En este sentido, no resulta un dato menor que el “síndrome de colapso de las colonias” (fenómeno registrado a partir 2006 en Estados Unidos cuando las abejas comenzaron a desaparecer entre un 30 y un 90 por ciento), coincida con la intensificación del uso de telefonía móvil a nivel global.

En esta misma línea, el perito Apícola Nacional, Omar Aouada, Instalo un celular dentro de la colmena, sin vibrador y sin alarma e instalo un micrófono conectado a un grabador en el exterior y cada dos horas, tiempo suficiente para que la colonia se normalice después de ser abierto el cajón, realizo llamadas al celular que introdujo. En todas las llamadas registró alteración en el zumbido interior y esto determinó que hay un cambio en su comportamiento. El zumbido interior no es siempre igual, esta ligado a las distintas feromonas que emanan de la Reyna. Descontando la desproporción del tamaño, el cerebro de un Abeja es mucho más sensible que el humano y esta prueba debería ser tenida en cuenta como factor de riesgos para otras especies animales e insectívoros.

Al riesgo que implica el uso de esta tecnología debe sumarse el uso de químicos en la agricultura y la contaminación ambiental, lo que intensifica la disminución de estos insectos. Esto no sólo implica un riesgo para los apicultores, quienes sufren dificultades para la producción de miel, sino que para la biodiversidad en su conjunto. El problema es que estos insectos que están en el planeta desde hace millones de años son pilares de la polinización, siendo fundamental su existencia para la reproducción de flores, frutas y legumbres.

Teniendo en cuenta esta situación, hace pocos días la ONU advirtió que de no tomarse medidas contra la extinción de las abejas la producción mundial de alimentos podría disminuir en los próximos años. En este sentido, el investigador especializado Peter Neumann advirtió que “carecemos de conocimientos básicos comparados con los que se tienen sobre las enfermedades de las vacas. Estamos empezando casi de cero en un tema que nunca antes se había tomado en serio”.
 
“Si la abeja se exterminara, el hombre no tendría tiempo para readaptarse al cambio y el hambre se apoderaría del planeta. - No olvidemos

miércoles, 1 de enero de 2014

Un humilde aporte que pongo en valor.

Por:  Omar Aouada.

A pesar de la abundante información que hoy se tiene sobre su nefasto efecto, el mundo entero celebró, como lo hizo en Navidad, la llegada de 2014 arrojando a la atmósfera, millones de toneladas de humo pirotécnicos, los cuales son sumamente dañinos para la salud humana y el medio ambiente.

Los productos que se usan en la fabricación de fuegos artificiales son; Pólvora negra, (compuesta de carbón, azufre y potasio) Clorato de potasio, Cloruro de calcio, Cloruro de litio, Nitrato de cobre, bario, estroncio... y tal vez otros con peores sustancias, pero con poca o nada informacion.

El azufre ayuda en la combustión, porque cuando se quema, se produce dióxido y trióxido de azufre, SO2 y SO3, y al juntarse con moléculas de agua procedentes de la humedad del aire, se producen ácido sulfúrico (H2SO4) y sulfuroso (H2SO3), que reaccionan violentamente con el clorato de potasio, haciendo que se descomponga muy rápidamente.

Efectos sobre la salud humana y el medio ambiente.

El dióxido de azufre es un gas irritante y tóxico. Afecta sobre todo las mucosidades y los pulmones provocando ataques de tos, si bien éste es absorbido por el sistema nasal. La exposición de altas concentraciones durante cortos períodos de tiempo puede irritar el tracto respiratorio, causar bronquitis, reacciones asmáticas, espasmos reflejos, parada respiratoria y congestionar los conductos bronquiales de los asmáticos.

Los efectos de los SOx empeoran cuando el dióxido de azufre se combina con partículas o con la humedad del aire ya que se forma ácido sulfúrico, y produce lo que se conoce como lluvia ácida, provocando la destrucción de bosques, vida salvaje y la acidificación de las aguas superficiales.

Esto es lo que nosotros como grupo “ECO” El Paraíso, comprometido con la búsqueda del “Bien Común” queremos poner en valor.

No más incendios en viviendas, muertes, quemados, daños a la salud, al medio ambiente, no mas bosques naturales dañados por lluvias acidas.

Esperamos que entidades ambientalistas con mayor alcance que nosotros, nos acompañen realizando campañas de concientización, para ir logrando gradualmente una importante reducción del uso de la pirotecnia por el bien de todos.

Les agradece y saluda fraternalmente.
Omar Aouada. 

viernes, 27 de diciembre de 2013

Gracias a todos por vuestro reconocimiento a nuestro esfuerzo y dedicación.

Todos los integrantes del grupo “ECO” El paraíso, trabajamos y seguiremos trabajando con la misma consigna y la misma convicción que estamos en el camino correcto.

En nuestro comienzo apenas éramos un puñadito, nos sobraban dedos de una mano para contarnos, pero poco a poco nos fuimos extendiendo. Se sumo algunos de la familia, algunos amigos, algunos vecinos cercanos y todos sumaron a alguien más. Hoy somos más, juntos siempre seremos más.

Nuestro grupo se caracteriza por estar compuesto por gente de distintas edades, distintas regiones del país y también del extranjero y dentro de nuestro grupo no existen prejuicios de clase, raza, religión y tampoco jefes.
¿Cómo podemos funcionar sin jefe? Pues es muy sencillo, todos obedecemos a una consigna que no es otra que la búsqueda y el aporte al “Bien Común”  
                     
                      Apelación a tu conciencia

Si todos los individuos antes de tomar una decisión pensaran en el BIEN COMÚN, sería otra nuestra suerte, porque actuarían en bien de la humanidad.
 
Si nuestros gobernantes, legisladores, juristas, intelectuales, policías, militares, periodistas, religiosos, docentes, alumnos, empleados, obreros, hijos y padres, en fin... todos, en sus actos tendrían siempre presente como objetivo el BIEN COMÚN, sería otro nuestro destino.
 
Por eso, es muy importante que antes de proponer, analizar, firmar, decidir, juzgar, perdonar, enseñar...; pase por la conciencia de cada uno, la convicción de que lo que estamos haciendo, es para el BIEN COMÚN.
 
Es tan importante actuar con esta filosofía del BIEN COMÚN, que hasta los egoístas pueden beneficiarse, porque el BIEN COMÚN es para todos, hasta para aquellos que poco hacen por impulsarlo.

Si todos asumimos que tenemos nuestra cuota parte de responsabilidad de los males que afectan nuestra sociedad y no asumimos el compromiso militante para corregirlos, estamos comprometiendo seriamente el futuro de nuestros descendientes.

No olvides nunca que; Los derechos y beneficios de los que hoy gozas, los tienes porque en el pasado otros ofrendaron sus vidas para conquistarlos y no porque nos lo regalaron.

Lo que nuestro grupo esta haciendo, lo hace con mucho amor, con humildad, esfuerzo y con la plena convicción que apuntamos a fortalecer la idea del BIEN COMÚN.

Grupo Eco “El Paraíso”


jueves, 19 de diciembre de 2013

Mejor que decir es hacer...

El Ing. Agr. Jorge Molina, fue un gran profesor pero más grande maestro.
Hoy recordaremos uno de los decir de él. “Hay dos tipos de actitudes respecto de la conservación de los valiosos recursos naturales, la de los “conservacionistas” y la de los “conversacionistas”
Los “conservacionistas” tienen una actitud positiva y pasan a la acción, no declaman, ejecutan y hacen, construyen y protegen y son personas solidarias, porque con su esfuerzo se beneficia toda la comunidad. En tanto que los “Conversacionistas” agotan sus charlas en mesas de café o en oficinas, sin aportar soluciones concretas, a veces son burócratas y otras simples “opinadores” para ellos siempre esta mal, pero cuando hay que actuar nunca esta disponibles.

El Ing. Agr. Jorge Molina No solo cumplió con su responsabilidad primaria de impartir ciertos conocimientos y de generar ciertas notas para los registros de la Facultad de Agronomía sino que fue un educador que merecerá por siempre el recuerdo afectuoso y honra de quienes tuvieron el privilegio de ser sus alumnos. El no paso simplemente por el aula; dejo una marca: amor a la profesión, amor al trabajo, respeto a los estudiantes y respeto por la naturaleza.

viernes, 22 de febrero de 2013

Discurso de Pepe Mujica en Río.


El discurso ya se está considerando histórico,
Mujica habló ante una audiencia de mandatarios que con desgano escucharon las verdades brutales que les decía, recien a días del discurso, la prensa internacional y el mundo comienzan a tener en cuenta que no fue un simple discurso el que dijo el presidente uruguayo.

Autoridades presentes de todas la latitudes y organismos, muchas gracias. Muchas gracias al pueblo de Brasil y a su Sra. presidenta, Dilma Rousseff. Muchas gracias también, a la buena fe que han manifestado todos los oradores que me precedieron. 
Expresamos la íntima voluntad como gobernantes de apoyar todos los acuerdos que, esta, nuestra pobre humanidad pueda suscribir. 

Sin embargo, permítasenos hacer algunas preguntas en voz alta. 

Toda la tarde se ha hablado del desarrollo sustentable. De sacar las inmensas masas de la pobreza. 

¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? ¿El modelo de desarrollo y de consumo que queremos es el actual de las sociedades ricas? 

Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar? 

Más claro: ¿tiene el mundo los elementos materiales como para hacer posible que 7 mil u 8 mil millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Será eso posible?

¿O tendremos que darnos otro tipo de discusión? 

Hemos creado esta civilización en la que hoy estamos: hija del mercado, hija de la competencia y que ha deparado un progreso material portentoso y explosivo. 

Pero la economía de mercado ha creado sociedades de mercado. Y nos ha deparado esta globalización, cuya mirada alcanza a todo el planeta. 

¿Estamos gobernando esta globalización o ella nos gobierna a nosotros? 

¿Es posible hablar de solidaridad y de que “estamos todos juntos” en una economía que basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad? 

No digo nada de esto para negar la importancia de este evento. Por el contrario: el desafío que tenemos por delante es de una magnitud de carácter colosal y la gran crisis que tenemos no es ecológica, es política. 

El hombre no gobierna hoy a las fuerzas que ha desatado, sino que las fuerzas que ha desatado gobiernan al hombre. Y a la vida. 
No venimos al planeta para desarrollarnos solamente, así, en general. Venimos al planeta para ser felices. Porque la vida es corta y se nos va. Y ningún bien vale como la vida. Esto es lo elemental. 

Pero la vida se me va a escapar, trabajando y trabajando para consumir un “plus” y la sociedad de consumo es el motor de esto. Porque, en definitiva, si se paraliza el consumo, se detiene la economía, y si se detiene la economía, aparece el fantasma del estancamiento para cada uno de nosotros. 

Pero ese hiper consumo es el que está "agrediendo" al planeta. 

Y tienen que generar ese hiper consumo, cosa de que las cosas duren poco, porque hay que vender mucho. Y una lamparita eléctrica, entonces, no puede durar más de 1000 horas encendida.
¡Pero hay lamparitas que pueden durar 100 mil horas encendidas!
Pero esas no, no se pueden hacer; porque el problema es el mercado, porque tenemos que trabajar y tenemos que sostener una civilización del “úselo y tírelo”, y así estamos en un círculo vicioso. 

Estos son problemas de carácter político.
Nos están indicando que es hora de empezar a luchar por otra cultura. 

No se trata de plantearnos el volver a la época del hombre de las cavernas, ni de tener un “monumento al atraso”.
Pero no podemos seguir, indefinidamente, gobernados por el mercado,
"sino que tenemos que gobernar al mercado". 

Por ello digo, en mi humilde manera de pensar, que el problema que tenemos es de carácter político.
Los viejos pensadores –Epicúreo, Séneca y también los Aymaras- definían: “pobre no es el que tiene poco sino el que necesita infinitamente mucho”.
Y desea más y más. 

"Esta es una clave de carácter cultural" 

Entonces, voy a saludar el esfuerzo y los acuerdos que se hagan.
Y lo voy acompañar, como gobernante.
Sé que algunas cosas de las que estoy diciendo "rechinan".
Pero tenemos que darnos cuenta de que la crisis del agua y de la agresión al medio ambiente no es la causa.
La causa es el modelo de civilización que hemos montado.
Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir.

Pertenezco a un pequeño país muy bien dotado de recursos naturales para vivir. En mi país hay poco más de 3 millones de habitantes.
Pero hay unos 13 millones de vacas, de las mejores del mundo.
Y unos 8 o 10 millones de estupendas ovejas.
Mi país es exportador de comida, de lácteos, de carne.
Es una penillanura y casi el 90% de su territorio es aprovechable. 

Mis compañeros trabajadores, lucharon mucho por las 8 horas de trabajo. Y ahora están consiguiendo las 6 horas.
Pero el que tiene 6 horas, se consigue dos trabajos; por lo tanto, trabaja más que antes.
¿Por qué?
Porque tiene que pagar una cantidad de cosas: la moto, el auto, cuotas y cuotas y cuando se quiere acordar, es un viejo al que se le fue la vida. 

Y uno se hace esta pregunta: ¿ese es el destino de la vida humana?
¿Solamente consumir?

Estas cosas que digo son muy elementales: el desarrollo no puede ser en contra de la felicidad.
Tiene que ser a favor de la felicidad humana; del amor a la tierra,
del cuidado a los hijos, junto a los amigos. "Y tener, sí, lo elemental" 

Precisamente, porque es el tesoro más importante que tenemos.
Cuando luchamos por el medio ambiente, tenemos que recordar que el primer elemento del medio ambiente se llama "felicidad humana"

miércoles, 7 de noviembre de 2012

“Aunque la naturaleza sea explotada y destruida por el hombre, es ella la que tendrá la última palabra”.


Entrevista a: Seyyed Hossein Nasr
Catedrático de Estudios Islámicos en George Washington University, es uno de los más importantes académicos de religiones comparadas y sabiduría islámica. Autor de más de cincuenta libros que han sido traducidos a numerosas lenguas y elocuente conferenciante de carismática presencia, el Dr. Nasr es frecuentemente invitado en los más importantes foros internacionales como la ONU o la Tenenos Academy. Tras graduarse en Física en la Universidad de M.I.T., Nasr obtuvo su master en Geología y Geofísica en Harvard University y se doctoró en Historia de la Ciencia. 

En 1966, cuando pocos se preocupaban de los problemas ecológicos, el Dr. Nasr escribió “El hombre y la naturaleza: la crisis espiritual del hombre moderno”, una profunda meditación sobre las raíces filosóficas y espirituales de la crítica situación medioambiental y uno de los primeros libros en predecir la grave crisis que se avecinaba. En 1979, a raíz de la Revolución Islámica en Irán, Nasr se trasladó a EE.UU para convertirse en la actualidad en uno de los más importantes portavoces de la intelectualidad tradicional islámica, muy alejada de la característica estrechez que, en mayor o menor grado, afecta a la interpretación de la religión hoy día.

Con esta entrevista nos hemos querido acercar a una visión tradicional que se ha convertido en marginal para los círculos académicos y las organizaciones medioambientales. Las tesis del Dr. Nasr sobre el carácter sagrado de la naturaleza y la vinculación entre la pérdida de la inteligencia espiritual del hombre moderno y la crisis del equilibrio ecológico son temas de primer orden para cualquiera que pretenda tener una perspectiva completa sobre este grave problema.


¿Qué es la naturaleza para usted?

Todo lo que no está hecho por los seres humanos ni es efecto de las actividades humanas es naturaleza (en el contexto empleado aquí), desde las cumbres de las montañas hasta el océano, desde las algas hasta el elefante. En cierto sentido, también el hombre forma parte de la naturaleza en el aspecto de que su cuerpo sigue las mismas leyes naturales y físicas que los demás animales del mundo natural. Pero puesto que el hombre ha recibido la libertad de rebelarse ante Dios y profanar la naturaleza, desde cierto punto de vista el hombre no es técnicamente lo mismo que los otros seres naturales. En todo caso, la naturaleza la defino aquí como aquello que no es humano y no es efecto de la actividad humana. Claro, en las sociedades tradicionales esas actividades solían estar en armonía con la naturaleza, y en el caso de las sociedades industrializadas no está en armonía con la naturaleza ni lo más mínimo. Ni que decir tiene que incluso en nuestro mundo de hoy, la naturaleza y los entornos hechos por el hombre también se interpenetran de muchos modos.

¿Cómo describiría el estado actual en que se encuentra la naturaleza y nuestra relación con ella?

El hombre moderno y postmoderno ha destruido mucha naturaleza, desde los bosques hasta los arrecifes de coral, y amenaza a lo que queda de ella. La situación es crítica y, con la difusión global del paradigma del modernismo, que es inseparable de la idea de poder y dominación sobre la naturaleza para satisfacer las “necesidades” humanas que nunca cesan de crecer (y que en muchos casos son necesidades artificiales, en modo alguno necesidades reales), las cosas están empeorando. Pero durante los decenios más recientes también en Occidente, y recientemente en el mundo no occidental, hay personas en las que ha despertado la consciencia por lo que se refiere a la precariedad del estado en que se encuentra el mundo natural y la necesidad de cultivar la actitud correcta para con la naturaleza, de modo que no se destruya lo que queda de ella. Convendría recordar, de todos modos, que por más que la naturaleza sea explotada y destruida por el hombre, la que tendrá la última palabra será la naturaleza.

En uno de sus libros usted hace una correspondencia entre la crisis actual del hombre y la naturaleza por una parte y la crisis espiritual del hombre moderno por otra. ¿Puede desarrollarnos dicha correspondencia?

La crisis en la relación entre los seres humanos y la naturaleza empezó en el Occidente moderno a partir de dos errores: la incomprensión de la naturaleza más profunda del hombre y la incomprensión de la realidad sagrada de la naturaleza. Y como consecuencia de una crisis espiritual durante el Renacimiento y el siglo XVII, el hombre moderno –en la medida en que se convertía en “moderno”–  pasó a concebirse a sí mismo como ser puramente terreno, sin responsabilidad ni con respecto a Dios ni con respecto a su creación. Y además, como resultado de aquella crisis espiritual e intelectual, se desechó la realidad sagrada de la naturaleza y ésta se pasó a ver desde el punto de vista puramente cuantitativo y mecánico, como podemos ver en la física clásica. Y aquella crisis espiritual interior cada vez se fue reflejando más exteriormente a partir de la época de la Revolución industrial.

Dentro del movimiento ecologista se dice que el hombre es el gran enemigo de la naturaleza  y que su existencia es prescindible en este planeta que destruye. ¿Qué piensa usted de esa afirmación?

No es que todo ser humano sea el mayor enemigo de la naturaleza, sino tan sólo el hombre moderno. Los aborígenes australianos han estado viviendo en Australia durante unos 40.000 años y, si no hubieran sido en gran medida destruidos por el hombre blanco y sus modos tradicionales de vida no hubiesen sido alterados de tantos modos, hubieran podido seguir viviendo en Australia en medio de una naturaleza hermosa e inmaculada otros 40.000 años o más. Eso no puede decirse de los habitantes de las zonas urbanas de Sidney o Melbourne o, de hecho, cualquier otra ciudad moderna, desde Seúl a Nueva York. La existencia del hombre moderno no es necesaria para la naturaleza, y de hecho no puede continuar mucho tiempo haciendo lo mismo que hasta ahora.

Pero el hombre es una realidad perenne, es decir, el hombre tradicional era –y sigue siendo, en la medida en que sigue existiendo ese tipo de ser– una fuente de gracia para la naturaleza, y su propia presencia en la Tierra permitía y sigue permitiendo a la naturaleza respirar el aire del mundo espiritual. Hay razones esotéricas, cosmológicas y metafísicas por las que la naturaleza no podría existir sin el hombre. No puedo entrar en ellas aquí, pero las he expuesto en varios libros míos, especialmente “El hombre y la naturaleza”, “La religión y el orden de la naturaleza” y “El conocimiento y lo sagrado”.

¿Por qué dice usted que el cosmos es un libro de múltiples significados? 

¿Qué es un libro? Es cierta cantidad de pedazos de papel, o un rollo, donde se han escrito ciertas formas con algún tipo de tinta, formas que poseen significado más allá de su figura externa. Para comprender ese significado debe uno conocer el lenguaje en el que está escrito ese libro. Pues bien, el cosmos es como un libro en el sentido de que cada uno de sus fenómenos tiene significado más allá de –al mismo tiempo que en– su forma exterior y de las características del fenómeno en cuestión. Aunque uno no conozca el lenguaje en el que está escrito un libro, aun así puede pesarlo y medir su altura y su anchura. Las ciencias cuantitativas de la naturaleza han hecho precisamente eso con respecto al libro cósmico. Han estudiado los aspectos cuantitativos de los fenómenos naturales, pero han olvidado la lengua en la que estaba escrito el libro de la naturaleza, o el libro cósmico, y por ello no pueden entender el mensaje contenido en él.

¿Cómo se puede aprender a leer los signos de la naturaleza para comprender su mensaje?

Sí, es posible dominar el lenguaje de modo que se pueda volver a leer el libro cósmico como lo hacía la gente de antaño. Sin embargo, para lograr esta proeza, debe uno comprender antes que nada lo indispensable de metafísica y de cosmología, y ser capaz de vivir de nuevo en el universo tradicional, que es intelectual y espiritual; únicamente en ese universo puede dominarse este lenguaje.

¿Cuáles de las ciencias actuales se aproximan con mayor penetración al conocimiento del hombre y la naturaleza?

Ninguna ciencia moderna está cerca de lo que es comprender verdaderamente la relación entre hombre y naturaleza, porque todas ellas tienen como base el hacer caso omiso de los estados superiores del ser, incluida la realidad espiritual. Pero puesto que hace usted la pregunta, de modo comparativo yo diría que, desde el punto de vista de la comprensión de la notable armonía de la naturaleza y nuestra relación con ella, la más cercana sería la ecología. En cambio, desde el punto de vista de acercarse a la comprensión de la metafísica, creo que la mecánica cuántica es de la mayor importancia si consigue liberarse de esa prisión que es la bifurcación cartesiana.

¿Qué pueden aportar las ciencias orientales a la comprensión que tiene la ciencia occidental sobre la naturaleza?

Las ciencias orientales tradicionales de la naturaleza, sean chinas, indias, islámicas u otras, están basadas en una cosmología que continúa ligada a la metafísica. Estudian la naturaleza a la luz de los principios espirituales e intelectuales que van más allá de la naturaleza física y que están basados en la correspondencia profunda entre el hombre y la naturaleza, más allá de lo simplemente cuantitativo y material. Eso es lo que se denomina antropomorfismo en el pensamiento del Extremo Oriente. Ahora bien, si estas ciencias orientales tradicionales se estudian en profundidad en Occidente –no como fases rudimentarias de la ciencia occidental moderna, sino como modos independientes de conocer la naturaleza–, pueden revelar aspectos fundamentales de la naturaleza y de la relación del hombre con ella; aspectos que permanecen ocultos para la perspectiva de aquellos cuyos horizontes se limitan a la ciencia moderna. Por lo demás, estas ciencias tradicionales pueden ayudar a resucitar un serio interés por ese tipo de ciencias (como ciencia y no como historia) tal como se las encuentra en Occidente mismo, como por ejemplo las ciencias herméticas.

¿Considera que las religiones tienen algo que aportar al debate medioambiental?


Las religiones pueden aportarlo todo a la crisis medioambiental, y donde más se debate sobre ella es sobre todo en las partes del mundo que todavía son mayoritariamente religiosas en contraste con los europeos occidentales. En primer lugar, fue la religión en su sentido más amplio la que proporcionó un enfoque espiritual de la existencia, incluida la naturaleza, en todas las civilizaciones tradicionales. Como he dicho antes, si no se hubiera secularizado la naturaleza en Occidente, las ciencias modernas seculares y puramente cuantitativas no se habrían desarrollado, ni se habría desarrollado la tecnología, que ha causado tantos daños al entorno. En segundo lugar, tanto las religiones mundiales más importantes como –especialmente– las religiones primitivas, poseen todas una ética religiosa que atañe tanto al mundo de la naturaleza como al de los seres humanos. Eso es cierto incluso del cristianismo, pese a que este aspecto de la tradición cristiana ha quedado eclipsado en los tiempos modernos y únicamente en los últimos decenios los teólogos y eticistas cristianos le han prestado su atención y San Francisco de Asís ha sido declarado santo patrón de la ecología.

Se necesita decididamente lo que ahora llaman el “reverdecimiento” de la religión, es decir, reavivar los aspectos de sus enseñanzas que tienen que ver con el entorno natural y la responsabilidad del hombre para con la creación de Dios. ¿Se imagina usted lo distinta que habría sido la conservación del entorno natural si los predicadores cristianos y musulmanes y los maestros hindúes y budistas, en sus sermones de todos los días, hubieran seguido recordando a cristianos, musulmanes, hindúes y budistas el deber religioso de ser administrador de la creación de Dios en vez de ser su enemigo?

Usted se ha preguntado: ¿quién sabe más sobre el coyote, el zoólogo que es capaz de analizar sus hábitos externos y diseccionar su cadáver o el hombre-medicina indio que se identifica con el «espíritu» del coyote? ¿Cuál es su respuesta?

Mi opinión es que conocer la esencia de un animal, su arquetipo, es una forma más elevada de conocimiento que conocer su peso, su anatomía y sus hábitos de apareamiento. Hay que saber que lo segundo, ciertamente, no es insignificante y es valioso y legítimo en su propio nivel, pero que eso no agota toda la realidad del animal. Conocer al animal en su realidad esencial es sin lugar a dudas tener un conocimiento más profundo. De eso es de lo que estaba hablando cuando escribí sobre el hombre que se identifica con el coyote, tal como lo vemos en las tradiciones de los nativos americanos.

En estos momentos, si en algo se ponen de acuerdo las distintas religiones y los científicos es en anunciar las primeras el fin de los tiempos, y los segundos la extinción de la especie humana a través de terribles catástrofes ambientales. ¿Cuál es la correspondencia?

Las religiones hablan del final de la historia y de los acontecimientos escatológicos, como vemos de forma tan explícita en fuentes hindúes, cristianas e islámicas. También hablan de los “signos de los tiempos”, los signos que caracterizan el fin de la historia tal como la conocemos. Lo que dicen los científicos sobre los desastres medioambientales inminentes corresponde en muchos casos a los “signos de los tiempos” profetizados. No obstante, hablando desde el punto de vista teológico, es un gran pecado continuar destruyendo la naturaleza por las creencias escatológicas que uno tiene. Eso es el mayor de lo insultos, porque uno debería seguir sus enseñanzas mientras a nuestro alrededor siga estando el mundo. ¿Acaso si fuésemos practicantes sinceros de la religión iríamos en contra de las enseñanzas de los fundadores de nuestras religiones, incluido Cristo, y dejaríamos de ayudar a los pobres con el argumento de que la Tierra va a quedar destruida dentro de poco y que por tanto no serviría de nada paliar el sufrimiento de los demás? Nadie más que Dios conoce cuándo llegará lo que los musulmanes llaman “la Hora”. Dijo el Profeta del Islam que es un acto bendito el plantar un árbol incluso si mañana tuviese que acabarse el mundo.

¿Hay esperanza aún de que el hombre se reconcilie con la naturaleza y ocupe su auténtico lugar en el mundo?

Por supuesto que siempre hay esperanza, que es una virtud teológica, como decía San Agustín. Pero al cabo de casi medio siglo de preocuparme por la crisis ambiental y de estudiarla, he llegado a la conclusión de que, si no media una intervención divina, la única esperanza que hay para la presente humanidad sería una gran catástrofe que fuese lo bastante amplia como para cambiar el paradigma que domina el pensamiento y el modo de acción del hombre moderno, lo que rompería sus hábitos corrientes de necesitar y consumir cada vez más sin ninguna consideración para con los derechos del mundo no humano. No me gusta nada decir una cosa así, pero, para ser realista, puesto que la humanidad moderna se niega a cambiar su línea de conducta de modo significativo mediante la educación en la escala de tiempo que tenemos y en el marco de oportunidad de que disponemos, el que ocurra una calamidad significativa que haga que todos nosotros nos enteremos sería mejor que no que todos los hombres y muchas otras criaturas experimenten una muerte lenta o un cataclismo natural devastador. Ojalá me equivoque en mi evaluación. En todo caso, deseo que entremos en razón por propia iniciativa antes de que nos obliguen a hacerlo los cataclismos naturales.

Pero estemos seguros de que, le hagamos lo que le hagamos a la naturaleza y por convencidos que estemos –debido a nuestro orgullo desmesurado– de que tenemos completo dominio sobre ella, es la naturaleza, como he dicho antes, la que dirá la última palabra. Por último, recordemos que en última instancia las cosas están en las manos de Dios. Nosotros debemos hacer lo que podamos y confiar en Dios con todo nuestro ser. Y Dios lo sabe mejor.


Bibliografía del Dr. Nasr en español:
  • Ciencia y civilización en el Islam, 1968
  • Sufismo vivo. Ensayos sobre la dimensión esotérica del Islam. Ed. Herder, 1985.
  • Vida y Pensamiento en el Islam. Ed. Herder, 1985
  • El hombre y la naturaleza, Ed Kier.
  • La Naturaleza y el Espíritu. Nasr y otros autores. Ed. Olañeta, 2006.
                                                                                                                              Beatriz Calvo Villoria